10 mar. 2009

8 de marzo

La lucha de la mujer es una lucha de clases

c. Gabriela Espinoza
Secretaria de Prensa y Propaganda





Cuán irritante es hablar del tema de las mujeres siendo mujer, definir lo femenino suele resultar más difícil que cualquier otra categorización, pues exige siempre un juicio de valor i espero que éste no resulte tan subjetivo.

Yo por lo menos casi siempre resulto salir del molde femenino que el sistema ha planteado bajo sus diccionarios i sus recetas, casi no tengo pechos, casi no sé cocinar, no quiero tener hijos, no sé maquillarme, no sé usar tacones altos i siendo soltera no soy virgen.


Dice la Simone que el paso del estado de naturaleza al estado de cultura ha hecho que el ser humano considere a todas las relaciones biológicas por relaciones de oposición i entonces nos convertimos en: lo Otro, con el descubrimiento del cobre i la fabricación de herramientas para trabajar la tierra, la diferencia entre la fuerza física del hombre i la mujer provocó que la mujer fuese relegada al trabajo de la casa, i así con la acumulación de riquezas, el nacimiento de la esclavitud también significó el nacimiento del patriarcado i del machismo.

La cultura de consumo nos sigue pasando la factura, con la historia el hombre fue sujeto i la mujer objeto, los medios fortalecen un modelo perverso para la mujer, la convence de que ser mujer consiste en la cantidad de cosméticos que compra, en las medidas que logra rebajar, en una feminidad hueca i sumisa, en la debilidad tapiñada de sensiblería, en la enferma necesidad de sentirnos protegidas por el brazo paternalista de la sociedad, del esposo, del compañero, del hermano, o por otro lado, en un hembrismo vanidoso i vacío. Además de todo, sigue exigiendo que la mujer cocine, lave, cuide a los guaguas, mime al esposo, i claro: trabaje.

Pero el mismo sistema que exige un modelo de mujer casi imposible crea las circunstancias para que el feminismo se desarrolle, ha creado las condiciones morales y materiales para su realización. Decía Camilo Torres que la mujer dentro de la clase popular tiene muchos deberes de tipo material i casi ningún derecho espiritual.

I yo mismo cuántas veces renegué de ser feminista porque en primera instancia detestaba una diferenciación de trato o de lucha por una cuestión de género, pero entonces me di cuenta que negar esa diferencia no negaba la existencia del problema i ¡cómo negar el problema!: ¡cómo negarlo!... si entre la misma gente de izquierda siguen habiendo todavía becerros de oro sobre el papel de la mujer!, nosotras no venimos a apoyar a la revolución, nosotras conformamos el ejército de la revolución!.

El feminismo viene como respuesta a la situación social de la mujer pero no debe cuestionar solamente la situación aislada debe cuestionar el sistema que lo produce, el feminismo por supuesto es de clase, el feminismo intrínsicamente es revolucionario.

Porque aparte el feminismo no es uno sólo, dice el camarada Mariategui que existen tres tendencias fundamentales dentro del feminismo: feminismo burgués, feminismo pequeño burgués i feminismo proletario, las mujeres como los hombres son reaccionarias, centristas o revolucionarias. No pueden, por consiguiente combatir juntas la misma batalla. En el actual panorama humano, la clase diferencia a los individuos más que el sexo.

I es por esto que hay un feminismo burgués que se reduce a un reclamo panfletario solamente literario, un feminismo pequeño burgués abrigado bajo la colcha de las ONGs que se sigue preocupando únicamente del uso de anticonceptivos i el derecho a la planificación familiar, el que inunda nuestras comunidades i nuestras parroquias rurales. Estos dos tipos de feminismo no han logrado ningún resultado trascendental pues son demasiado exclusivos para ser válidos, i por reformistas no logran destruir las estructuras de dominación patriarcal, logran únicamente tapar pequeños huecos.

I por último hay un feminismo proletario, un feminismo que nos libera de una vez por todas de los yugos sociales, económicos i culturales, si la mujer no se libera económicamente cómo se va a liberar socialmente, si las mujeres conseguimos el derecho al voto pero seguimos viviendo en un sistema corrupto, de qué nos sirve? Si conseguimos el derecho a elegir cuántos hijos vamos a tener pero sean cuántos sean igual van a morir de hambre de qué nos sirve? Aquí i ahora las mujeres comunistas decimos BASTA!, ya no queremos seguir saliendo en marchas a favor de la mujer sino vamos a salir con nuestros compañeros a favor del pueblo entero.

Sólo en el socialismo la mujer se realiza como tal, o sino revisemos la constitución de la unión soviética, ya decía Alexandra Kollontai, primera mujer embajadora en el mundo, miembro del comité central de partido comunista soviético, que cuando haya desaparecido la propiedad privada desaparecerá automáticamente el comercio de la mujer, cambiará el concepto de familia, de tareas domésticas, de situación laboral, de crecimiento intelectual i espiritual, porque cuando celebremos el día de la mujer el día domingo no solamente exigiremos concesiones, exigiremos un orden mundial nuevo, porque cuando decimos que somos doblemente explotadas, también somos doblemente revolucionarias, i somos revolucionarias en cómo concebimos a la mujer, a la familia, al amor, a la política, a nuestro trato diario con la gente, a nuestro trabajo.

Porque como hemos visto la mujer en la historia es lo que es por la concepción de la familia en base a los intereses del Capital, pero cuando el comunismo sea implantado, en vez de la familia de tipo individual i egoísta como existe ahora, se levantará una gran familia universal de trabajadores, en la cual todos los trabajadores, hombres i mujeres, serán ante todo obreros i camaradas.

El tipo de mujer creado por un siglo de refinamiento capitalista está condenado a la decadencia y al tramonto. Un literato italiano, Pitigrillo, decía: “Y bien, este mamífero de lujo se irá agotando poco a poco. A medida que el sistema colectivista reemplace al sistema individualista, decaerán el lujo y la elegancia femeninas. La humanidad perderá algunos mamíferos de lujo; pero ganará muchas mujeres.” José Carlos Mariátegui, Las reivindicaciones feministas, 1924.

Feliz día combativo de la mujer!

8 de marzo

La lucha conjunta por la emancipación de la mujer y la sociedad en general

c. Diego Vintimilla Jarrín.

Secretario General JCE-CPA.

Si bien es cierto que todos conocemos y palpamos diariamente como el capitalismo explota y oprime hombres y mujeres por igual; es también cierto que no todos podemos asimilar como el patriarcado y el machismo, explotan y oprimen con igual o mayor violencia a las mujeres de todo el mundo.
Las diferencias entre los géneros son instrumentos de dominación de clase; el capitalismo y el machismo van de la mano. Y tienen varias expresiones con las que sostiene un sistema económico y social de injusticia.
Trataré de analizar los aspectos más importantes que debemos trabajar juntos hombres y mujeres para conquistar la verdadera independencia y lograr la real equidad de género.

La situación conceptual:
La concepción burguesa de la mujer siempre la pinta como la tierna y dulce madre abnegada que ha dejado todo por sus hijos y marido, al ser que ha renunciado a su felicidad por dar felicidad a otros. Y lo peor de todo nos dicen que esto ha sido así desde los inicios de la humanidad.Que error tan grande fuera si creyéramos eso. La realidad históricamente comprobada es antagónica con la anteriormente expuesta. Y esto podemos apreciarlo con los estudios de Engels en el Origen de la familia, la propiedad privada y el estado, donde señala como al inicio el eje articulador de la sociedad era la mujer, que ella era quien dirigía el curso de la vida social y económica de los pueblos. Y solo dejó de ser así cuando la codicia y el deseo de acumulación de riqueza de los hombres tuvo que cambiarlo.
La siguiente cita es la explicación más clara de esto: “El derrocamiento del derecho materno fue la gran derrota histórica del sexo femenino en todo el mundo. El hombre empuñó también las riendas en la casa; la mujer se vio degradada, convertida en la servidora, en la esclava de la lujuria del hombre, en un simple instrumento de reproducción. Esta baja condición de la mujer, ha sido gradualmente retocada, disimulada y, en ciertos sitios, hasta revestida de formas más suaves, pero no, ni mucho menos, abolida”. (Engels 14).


La estética femenina y los patrones culturales.
No podemos negar que ciertamente los humanos nos adaptamos a formatos culturales y estéticos generados por el colectivo, lo que debemos tener claro es que esa decisión debe ser libre. Cosa que no ocurre en la sociedad de consumo que presenta supuestos ideales estereotipos de “feminidad”, que no hacen más que esclavizar a las mujeres a regímenes alimenticios, devastadores para su salud, a patrones estéticos que solo aumentan el consumismo, a las medidas perfectas que frustran a las mujeres.
Creo que el más perjudicial de estos patrones establecidos es el de la ternura y dulzura de las mujeres. Es este el que ha mantenido en silencio a muchas compañeras que por miedo al “que dirán” no han denunciado todas las inequidades de las que son objeto.Otro tema es el matrimonio, ¿qué figura legal genera más injusticias que esa?


La libertad del cuerpo.
Este punto hay que tratarlo con mucho cuidado, ya que no se trata de llamar al descontrol y excesos.Ya dijo Lenin que lo más difícil es romper con la fuerza de la costumbre, y eso es lo más importante es momento de acabar con esa falsa moralidad del sexo, con ese prejuicio de la mujer casta y pura hasta el matrimonio. La mujer, como el hombre, tiene necesidades sexuales, que al igual que otras necesidades corporales como el alimento, debe ser satisfecha. Y al igual que comer de manera irresponsable puede generarnos problemas el sexo irresponsable presenta problemas.

La mujer es libre para hacer con su cuerpo lo que desee, lamentablemente el sexo también es sujeto de compra y de venta y es uno de los problemas más difíciles de afrontar.En este momento la tarea es exigir la implementación de todo un sistema de control de natalidad y prevención de ETS, así como la descriminalización del aborto, como último recurso.Además es una obligación trabajar para la supresión completa de la prostitución y todo tipo de actividad denigrante que atente contra la integralidad de las mujeres.


Las tareas del hogar.
El problema de fondo que surge con las tareas del hogar no es quien hace ese trabajo, es la desvalorización del mismo, la invisibilización del arduo trabajo domestico. La crianza de los hijos no es un asunto ni solo de la madre, ni solo del padre, es un trabajo compartido, que además de la pareja debe comprometer al estado, pues es la formación de nuevos ciudadanos. Debemos trabajar por la creación de guarderías comunitarias que permitan la formación integral de niños y niñas y que además permitan a la mujer integrarse a la actividad productiva del país.


El campo laboral.
Es incuestionable que en el campo laboral la explotación va para todos, pero como para variar, la mujer aquí también se lleva la peor, a mas de ser explotada con salarios de miseria, es sometida a las conductas mas abusivas y degradantes de los patrones, El acoso sexual y psicológico es pan de cada día.

La supuesta igualdad con el hombre
Es común escuchar “si hacen los hombres, ¿Por qué no hacerlo nosotras?” Ese es el más peligroso elemento de juicio para quienes queremos acabar con la inequidad. Pues como se adapta a muchas cosas que han sido restringidas para las mujeres, se adapta también a los excesos cometidos por los hombres.

La lucha por la equidad de género no es para que todos hagan lo que quieren, sino para integrar a todos y todas en la lucha por un mundo mejor.
Como vamos a lograr la emancipación de la mujer y de la sociedad.

La lucha de clases
El feminismo no irá más allá de simples reformas, de pequeños nuevos derechos si lo consideramos aisladamente.
Al igual que si un ecologista solo plantea el salir en bicicleta para no contaminar el ambiente y no plantea la regulación de la producción y el consumo moderado de recursos, si solo planteamos la equidad de género y no planteamos la lucha conjunta de hombres y mujeres por una sociedad socialista.

Y como dijo Lenin: La experiencia de todo movimiento de liberación ha demostrado que el éxito de una revolución depende del grado de participación de la mujer". Acá estamos reunidos y reunidas feministas de clase, somos feministas de la clase obrera, nuestro enemigo es el capitalismo, no queremos equidad burguesa, no queremos simples mejoras, no luchamos para ser iguales acá. La emancipación de la mujer es un paso para conseguir juntar el hombro compañero y compañera y de esa manera articular la lucha por la revolución.

5 mar. 2009

¿Qué es una crisis capitalista?




Veamos en primer lugar lo que no es una crisis capitalista.

1. Que haya 950 millones de hambrientos en todo el mundo, eso no es una crisis capitalista.

2. Que haya 4.750 millones de pobres en todo el mundo, eso no es una crisis capitalista.

3. Que haya 1.000 millones de desempleados en todo el mundo, eso no es una crisis capitalista.

4. Que más del 50% de la población mundial activa esté subempleada o trabaje en precario, eso no es una crisis capitalista.

5. Que el 45% de la población mundial no tenga acceso directo a agua potable, eso no es una crisis capitalista.

6. Que 3.000 millones de personas carezcan de acceso a servicios sanitarios mínimos, eso no es una crisis capitalista.

7. Que 113 millones de niños no tengan acceso a educación y 875 millones de adultos sigan siendo analfabetos, eso no es una crisis capitalista.

8. Que 12 millones de niños mueran todos los años a causa de enfermedades curables, eso no es una crisis capitalista.

9. Que 13 millones de personas mueran cada año en el mundo debido al deterioro del medio ambiente y al cambio climático, eso no es una crisis capitalista.

10. Que 16.306 especies están en peligro de extinción, entre ellas la cuarta parte de los mamíferos, no es una crisis capitalista.



Todo esto ocurría antes de la crisis.

¿Qué es, pues, una crisis capitalista? ¿Cuándo empieza una crisis capitalista?

Hablamos de crisis capitalista cuando matar de hambre a 950 millones de personas, mantener en la pobreza a 4700 millones, condenar aldesempleo o la precariedad al 80% del planeta, dejar sin agua al 45%de la población mundial y al 50% sin servicios sanitarios, derretirlos polos, denegar auxilio a los niños y acabar con los árboles y lososos, ya no es suficientemente rentable para 1.000 empresas multinacionales y 2.500.000 de millonarios…
Santiago Alba Rico