26 nov. 2009

LOS COMITÉS PARA LA REVOLUCIÓN (CPR’s).



El Poder engendrado en el pueblo, es la mejor vía para generar el genuino poder sobre el Estado, porque las masas populares serán las que se conviertan en respaldo latente para la revolución social.


Como dice Heisenberg, no se puede creer en el determinismo de que todo es predecible, porque la sociedad es un sistema complejo en donde la transformación se guía por el caos (la lucha, esa de clases que reconocemos) y que ese caos encierra elementos complejos en donde la sola acción de control determinista (principalmente en el sentido económico) no guiará del todo el desarrollo de la sociedad.


Entonces, debemos incluir elementos que abarquen esa complejidad social, entendiendo al individuo como el gestor de la misma. A partir de ello, nuestra labor es generar esa contradicción que transforme tal sociedad, y que la conformación de los Comités para la Revolución respondan a esta complejidad que necesita que, el Poder Popular, realizado de modo unificado, sea núcleo transformador sin contraponerse con la motivación de la creatividad independiente y hacedora y, que además de lo económico, “preste atención […] al factor ideológico”.


A continuación un texto de Kim Jong Il, camarada del Partido Comunista de Corea, que profundiza lo mencionado:

Sólo cuando el poder mantiene [la actividad independiente y creadora dentro de] sus actividades, puede efectuar exitosamente estas tareas de acuerdo con los intereses de su pueblo y la realidad concreta de su país, y en cualquier circunstancia defender hasta el fin la causa del socialismo.


No por ser sociedad socialista, donde las masas populares son dueñas del poder estatal y de los medios de producción, se establecen espontáneamente las relaciones de unidad y cooperación entre sus miembros y se desarrollan de modo armonioso todas las esferas de la vida social y todas las regiones del país.


La experiencia histórica de la construcción socialista demuestra que sin una dirección correcta del poder no es posible lograr la unidad de los miembros de la sociedad […], ni tampoco organizar y desplegar con un fin definido las actividades independientes y creadoras de las masas populares ni, a la larga, mantener el mismo régimen socialista.


En la sociedad socialista estas iniciativas no se fomentan espontáneamente. Sólo se manifiestan en alto grado y de modo consciente e intencional cuando están respaldadas por una dirección unificada del Estado.


Desarrollar la ideología y cultura socialistas constituye una importante tarea para elevar la conciencia de independencia y la capacidad creadora de las masas populares. A medida que se fomenten una y otra éstas despliegan con mayor amplitud y profundidad las actividades creadoras para transformar la naturaleza y la sociedad.

Eh ahí entonces la importancia de la formación de CPR’s como unidades fecundadoras de “conciencia ideológica”, una conciencia revolucionaria que respalde el proceso de cambio y transformación que buscamos impulsar.

Comité Provincial del Azuay.

Secretaría de Educación.

23 nov. 2009

DIALÉCTICA. La presencia de la contradicción.




“Y el cielo de Mercurio se puede comparar a la Dialéctica por dos propiedades: porque Mercurio es la estrella más pequeña del cielo… y porque está más velada por los rayos del Sol que cualquier otra estrella. Y estas dos propiedades se dan también en la Dialéctica, porque la Dialéctica es menor en su cuerpo que cualquier otra ciencia… y está más velada que ninguna otra ciencias porque procede con más argumentos sofísticos y probables que cualquier otra.” DANTE, Convite, II, 14.

Si bien, en relación con el total, han sido pocos los filósofos que han sostenido el pensamiento dialéctico a lo largo de la historia; todo el pensamiento humano ha sido vinculado con la posibilidad de al mismo tiempo ser y no ser. Es decir toda la humanidad ha encontrado una contradicción.
El más reciente desarrollo del pensamiento dialéctico, tiene a Karl Marx como su estandarte, esto afirmando a la contradicción como categoría principal, es así que el pensamiento marxista es la compilación moderna de todo el acervo filosófico desplegado en nuestra historia:

Heráclito y, en parte, los materialistas de Mileto, señalan el carácter variable de lo existente, y un proceso donde cabe la posibilidad de que una propiedad pueda transformarse en su contraria. Es ahora cuando, creada διαλεχτιχε τεχγη, que Aristóteles, quien señala a Zenón y su análisis de las contradicciones del movimiento y la multiplicidad como el creador de la dialéctica, y es el mismo Aristóteles que la define como la ciencia de la demostración.
Platón de igual forma, afirma que el ser es uno y múltiple, eterno y transitorio, invariable y variable, reposa y se mueve. La contradicción es la condición necesaria para incitar el alma a la cogitación. Y es esto a lo que define como el arte de la dialéctica.
Aunque el Medioevo asigne como Dialéctica a la lógica formal, como oposición a la retórica, en sus postrimerías existieron formulaciones de coincidencia de contrarios con De Cusa y Bruno; para llegar a la modernidad con la cosmogonía de Descartes y la teoría sobre la substancia como causa de sí misma de Spinoza.
Ya para el XVIII, Rousseau y el estudio de las contradicciones como condición del desarrollo histórico y Diderot, y las contradicciones del desarrollo social de la fecha; avanzando así a Kant y el valor de las fuerzas contrarias en los procesos físico y cosmogónico; y Fitche y el método antitético. Para finalizar la dialéctica pre marxista con Hegel, quien concibe un proceso integral, en constante movimiento, cambio, transformación y desarrollo y la conexión interna de este movimiento y desarrollo, argumentando que “la dialéctica es el alma motriz de todo despliegue científico del pensar y constituye el único principio que introduce en el contenido de la ciencia una conexión inmanente y la necesidad”
Así llegamos a Marx y la teoría de las contradicciones, donde se constituye la dialéctica como el método filosófico para investigar la naturaleza y la sociedad, que “inconciliable con todo estancamiento e inmovilidad hace de la dialéctica un instrumento de transformación práctica.”

De esta forma, entendiendo a la contradicción como: “…la fuente interna de todo movimiento, la raíz de la vitalidad, el principio del desarrollo…” . Y a la dialéctica como el “estudio de la contradicción en la esencia misma de los objetos” Se nos presentan tres grandes grupos de contradicciones:

Internas, “la interacción y lucha de las tendencias contrapuestas de un determinado objeto” ; y externas, “las relaciones contradictorias que un objeto tiene con el medio ambiente y con otros objetos de este medio” .

en el campo social: Antagónicas, “entre las clases que tienen intereses inconciliables… no se pueden resolver dentro del marco del régimen social, del cual son típicas… y el medio de resolverlas es la revolución social” . No antagónicas, “entre las clases cuyos interés coinciden… se recuperan gradualmente” .

Fundamentales, que “desempeña el papel decisivo y primordial en el desarrollo e influye en todas las demás contradicciones” y no fundamentales.

“Entre las contradicciones internas y externas, entre las antagónicas y no antagónicas y entre las fundamentales y no fundamentales no hay fronteras absolutas. En realidad, se enlazan entre sí, pasan de unas a otras y desempeñan distinto papel en el proceso de desarrollo. Por eso cada contradicción se debe abordar de una manera concreta, teniendo en cuenta las condiciones en que se manifiesta y el papel que desempeña” .

Es así el avance histórico de la dialéctica, donde materialistas e idealistas, conservadores y revolucionarios, filósofos mortales y mortales filósofos han encontrado a cada paso contradicciones que luchan incesantemente por establecer los criterios reales que han dominado o dominarán el devenir y el desarrollo de nuestra humanidad.

Comité Provincial del Azuay - juventud Comunista del Ecuador

20 nov. 2009

"15 de noviembre de 1922"


Mártires sangrantes, dolor constante

Flecha encabezada, burguesía atolondrada

Expresión proletaria coartada.

Pueblo encaminado,

hacia lo inimaginado.

Solo pierde el poder

de mover esos pies.

Esas manos que forjan

que estarán ya inmóviles.

Matados ya estaban,

muertos de necesidad

De querer comer

sufrían sin piedad.

Poblados de necesidades,

carestías e intranquilidades.

Alzaron su puño

pidiendo vencer,

aquellas carencias

que podían tener.

Cueste lo que cueste, la “tranquilidad”,

quiero que retorne, dijo el general

balearon las voces de los forjadores

del pan de la vida, del ánima viva.

Tendieron sus cuerpos

en pávido asfalto,

tiñeron la historia

de mágico encanto,

de lucha vencida

Sin ser concluída.

Guiaron a aquellos

Que el miedo invadía

Revivieron el eco

de la poesía, que estaba dormida.

De esa que se lanza

que grita y no calla,

cuando esta cansada

de estar enjaulada.

Desvió apenas eco

Aquella matanza,

Sus voces callaron

mas, no la venganza.

Porque acompañe

el pueblo, latente protesta.

Porque no se olvide

clama, incandescente.

Que viva la lucha,

contra la miseria humana

contra la desnaturalización del ser.

A cambio, este nuevo mundo,

que quiere crecer.


Acto Conmemorativo del "15 de noviembre".

La Juventud y el Partido Comunista del Ecuador realizaron el día de ayer en el Salón de la Ciudad, un acto conmemorativo por la matanza obrera del "15 de noviembre de 1922" como parte de nuestra obligación moral de Reavivar la memoria histórica y las luchas populares, que han marcado el desarrollo de la clase obrera en nuestro país.

Estuvieron presentes estudiantes, obreros y militantes del Partido y la Juventud reavivando el eco de la lucha revolucionaria, la cual libramos todos y cada uno de nuestros días desde nuestros ínfimos espacios y con la labor militante cotidiana.

¡LOOR A LA CLASE OBRERA!


15 nov. 2009

Cruces sobre el Agua, mas allá de la Novela

Como ya sebemos el c. Joaquín Gallegos Lara, escribió una novela que se llamó "Las Cruces sobre el Agua", la que se inspiró en los sucesos del 15 de Noviembre de 1922, y nosotros no podemos hacer otra cosa que recuperar esa fecha como el punto de partida de la lucha del proletariado por la revolución en nuestro país, no se sabe cuantas vidas se perdieron, pero de lo que estamos seguros es que no lo olvidaremos y lucharemos ¡hasta la victoria siempre!



y por ese motivo a todos los y las camaradas, amigos y simpatizantes, les invitamos parael día miercoles 18 de noviembre, a partir de las 16:30 en el "Salón de la Ciudad" al evento de Conmemoración del 15 de Noviembre de 1922.


15 de Noviembre de 1922.






Se han cumplido 87 años de un acontecimiento teñido con sangre y olvidado por muchos.
Aquel día representó el punto más alto de un gran movimiento clasista. La clase trabajadora Guayaquileña, en representación de todo el pueblo explotado y sumergido en la miseria emprendió una gran lucha por sus derechos ganados y no respetados.
Las condiciones económicas, políticas y sociales que vivía el Ecuador en ese entonces, como la crisis económica posguerra (primera guerra mundial), destrucción de los cacaotales por la enfermedad “escoba de bruja”, congelación de salarios por parte del gobierno, devaluación de la moneda (el dólar pasó de S/. 2,11 a S/. 4,80), irrespeto a las 8 horas de jornada laboral, entre muchas otras situaciones, reagudizó el descontento de los trabajadores a quienes se sumaron artesanos y los sectores populares.
Se constituyeron Asambleas de Trabajadores (13 de noviembre de 1922), se declaró paro general. Los manifestantes controlaban la ciudad.
Los empresarios, comerciantes, banqueros, importadores y exportadores, al tiempo que exigían al gobierno del Dr. José Luis Tamayo medidas económicas que les favoreciera, exigieron también que les protegiera sus vidas e intereses de aquellos “bandidos y ladrones que se habían tomado la ciudad”, de esa turba de “bolcheviques comunistas”.
El 14 de noviembre de 1922, se hicieron multitudinarias manifestaciones, lo cual llevó al cónsul de EE.UU. a decir que se trataba del peor “levantamiento socialista en el puerto de Guayaquil”.
El mismo día 14, el jefe de la zona militar de Guayaquil, recibió un contingente de 3000 hombres armados y un telegrama en clave del presidente Tamayo, el cual decía: “General Barriga, espero que mañana a las 6 de la tarde me informará que ha vuelto la tranquilidad de Guayaquil, cueste lo que cueste, para lo cual queda usted autorizado.”
El 15 de noviembre de 1922 se fueron concentrando desde muy temprano los trabajadores y el pueblo, que exigían al gobernador enviara un proyecto de decreto, en el cual se atienda sus reclamos.
Los delegados de los trabajadores conferenciaban con las autoridades el decreto solicitado, pero estos no contemplaban las reivindicaciones obrero-populares.
La Asamblea Popular decidió enviar el petitorio al gobierno central y dar un plazo de ocho días para su respuesta. Pero la orden estaba dada.
Miembros del ejército y agentes del gobierno, infiltrados, realizaban provocaciones al ejército. La hora había llegado, y los soldados parapetados en esquinas y balcones disparaban a mansalva sobre los trabajadores; así, la cacería humana había comenzado.
La carnicería duró aproximadamente tres horas. A las 6 de la tarde, “pacificada” la ciudad, los soldados se formaron, desfilaron por el Boulevard 9 de Octubre, entonando marchas triunfales; y, desde los edificios eran saludados y aplaudidos por las familias aristocráticas y pudientes de la urbe, miembros de las clases dominantes, de los importadores, exportadores, banqueros, hacendados e industriales.
El día 16, los deudos fueron a recoger a sus muertos, no siendo suficiente las fosas comunes del cementerio general, los cadáveres debieron ser lanzados al río Guayas, abriéndoles el vientre para que no flotaran.
Durante muchos años el 15 de noviembre se conmemoraba lanzando ofrendas florales a la ría del Guayas, esto motivó al escritor Joaquín Gallegos Lara a escribir “Las cruces sobre el agua”.

J. Jaramillo M.
(Escrito el 15-XI-2000)
Cuenca, noviembre de 2009