23 nov. 2009

DIALÉCTICA. La presencia de la contradicción.




“Y el cielo de Mercurio se puede comparar a la Dialéctica por dos propiedades: porque Mercurio es la estrella más pequeña del cielo… y porque está más velada por los rayos del Sol que cualquier otra estrella. Y estas dos propiedades se dan también en la Dialéctica, porque la Dialéctica es menor en su cuerpo que cualquier otra ciencia… y está más velada que ninguna otra ciencias porque procede con más argumentos sofísticos y probables que cualquier otra.” DANTE, Convite, II, 14.

Si bien, en relación con el total, han sido pocos los filósofos que han sostenido el pensamiento dialéctico a lo largo de la historia; todo el pensamiento humano ha sido vinculado con la posibilidad de al mismo tiempo ser y no ser. Es decir toda la humanidad ha encontrado una contradicción.
El más reciente desarrollo del pensamiento dialéctico, tiene a Karl Marx como su estandarte, esto afirmando a la contradicción como categoría principal, es así que el pensamiento marxista es la compilación moderna de todo el acervo filosófico desplegado en nuestra historia:

Heráclito y, en parte, los materialistas de Mileto, señalan el carácter variable de lo existente, y un proceso donde cabe la posibilidad de que una propiedad pueda transformarse en su contraria. Es ahora cuando, creada διαλεχτιχε τεχγη, que Aristóteles, quien señala a Zenón y su análisis de las contradicciones del movimiento y la multiplicidad como el creador de la dialéctica, y es el mismo Aristóteles que la define como la ciencia de la demostración.
Platón de igual forma, afirma que el ser es uno y múltiple, eterno y transitorio, invariable y variable, reposa y se mueve. La contradicción es la condición necesaria para incitar el alma a la cogitación. Y es esto a lo que define como el arte de la dialéctica.
Aunque el Medioevo asigne como Dialéctica a la lógica formal, como oposición a la retórica, en sus postrimerías existieron formulaciones de coincidencia de contrarios con De Cusa y Bruno; para llegar a la modernidad con la cosmogonía de Descartes y la teoría sobre la substancia como causa de sí misma de Spinoza.
Ya para el XVIII, Rousseau y el estudio de las contradicciones como condición del desarrollo histórico y Diderot, y las contradicciones del desarrollo social de la fecha; avanzando así a Kant y el valor de las fuerzas contrarias en los procesos físico y cosmogónico; y Fitche y el método antitético. Para finalizar la dialéctica pre marxista con Hegel, quien concibe un proceso integral, en constante movimiento, cambio, transformación y desarrollo y la conexión interna de este movimiento y desarrollo, argumentando que “la dialéctica es el alma motriz de todo despliegue científico del pensar y constituye el único principio que introduce en el contenido de la ciencia una conexión inmanente y la necesidad”
Así llegamos a Marx y la teoría de las contradicciones, donde se constituye la dialéctica como el método filosófico para investigar la naturaleza y la sociedad, que “inconciliable con todo estancamiento e inmovilidad hace de la dialéctica un instrumento de transformación práctica.”

De esta forma, entendiendo a la contradicción como: “…la fuente interna de todo movimiento, la raíz de la vitalidad, el principio del desarrollo…” . Y a la dialéctica como el “estudio de la contradicción en la esencia misma de los objetos” Se nos presentan tres grandes grupos de contradicciones:

Internas, “la interacción y lucha de las tendencias contrapuestas de un determinado objeto” ; y externas, “las relaciones contradictorias que un objeto tiene con el medio ambiente y con otros objetos de este medio” .

en el campo social: Antagónicas, “entre las clases que tienen intereses inconciliables… no se pueden resolver dentro del marco del régimen social, del cual son típicas… y el medio de resolverlas es la revolución social” . No antagónicas, “entre las clases cuyos interés coinciden… se recuperan gradualmente” .

Fundamentales, que “desempeña el papel decisivo y primordial en el desarrollo e influye en todas las demás contradicciones” y no fundamentales.

“Entre las contradicciones internas y externas, entre las antagónicas y no antagónicas y entre las fundamentales y no fundamentales no hay fronteras absolutas. En realidad, se enlazan entre sí, pasan de unas a otras y desempeñan distinto papel en el proceso de desarrollo. Por eso cada contradicción se debe abordar de una manera concreta, teniendo en cuenta las condiciones en que se manifiesta y el papel que desempeña” .

Es así el avance histórico de la dialéctica, donde materialistas e idealistas, conservadores y revolucionarios, filósofos mortales y mortales filósofos han encontrado a cada paso contradicciones que luchan incesantemente por establecer los criterios reales que han dominado o dominarán el devenir y el desarrollo de nuestra humanidad.

Comité Provincial del Azuay - juventud Comunista del Ecuador

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